Ante la imposibilidad de emanciparme convivo, estoicamente, con mis padres, con todo lo bueno y malo que de ello surge.
Y, tras haber superado con creces un CFGS, luego de haber perdido un trabajo en el que invertí dos años de mi vida, comienza una simpática aventura, de nuevo, en el mundo laboral y universitario, aquel rincón que un día deje para poder volver mas grande y mas fuerte.
Y como antes comenté, todo esto bajo la supervision de mi dadivoso padre.